El balance general (estado de situación patrimonial)

El balance general muestra la situación patrimonial de un ente en un momento determinado. Se organiza en tres grandes masas: el activo (bienes y derechos), el pasivo (obligaciones) y el patrimonio neto (la diferencia entre ambos, que representa la porción del activo financiada por los propietarios).

Dentro del activo y del pasivo, las partidas se clasifican en corrientes y no corrientes según su plazo de realización o exigibilidad, habitualmente fijado en doce meses desde la fecha de cierre.

El estado de resultados

El estado de resultados informa el desempeño económico del ente durante un período, mostrando los ingresos, los costos y gastos, y el resultado final (ganancia o pérdida). Su estructura habitual distingue el resultado bruto, el resultado operativo y el resultado neto del período.

Hojas impresas de un balance contable con columnas de números junto a una calculadora y un bolígrafo sobre un escritorio

Cada estado financiero responde a una pregunta distinta sobre la organización.

Estructura resumida

Modelo simplificado de balance general

ActivoImportePasivo y Patrimonio NetoImporte
Caja y bancos$3.200.000Deudas comerciales$5.100.000
Cuentas por cobrar$6.800.000Deudas fiscales$1.900.000
Inventario (bienes de cambio)$8.400.000Préstamos bancarios (corto plazo)$4.200.000
Total activo corriente$18.400.000Total pasivo corriente$11.200.000
Bienes de uso$14.600.000Préstamos bancarios (largo plazo)$6.500.000
Total activo$33.000.000Total pasivo$17.700.000
Patrimonio neto$15.300.000

Cifras expresadas en pesos argentinos con fines exclusivamente ilustrativos, correspondientes a un caso hipotético desarrollado por el equipo editorial de Questra.

Estado de flujo de efectivo

Por qué el resultado contable no es lo mismo que el efectivo generado

Una empresa puede mostrar una ganancia contable significativa y, al mismo tiempo, atravesar dificultades de caja si esa ganancia está compuesta principalmente por ventas no cobradas. El estado de flujo de efectivo resuelve esta limitación, clasificando los movimientos de efectivo en tres categorías:

  • Actividades operativas: cobros a clientes, pagos a proveedores, pago de sueldos e impuestos vinculados a la operación habitual.
  • Actividades de inversión: compra o venta de bienes de uso, inversiones financieras y otros activos de largo plazo.
  • Actividades de financiación: obtención o pago de préstamos, aportes de capital y distribución de dividendos.

La suma algebraica de estos tres flujos explica la variación total del efectivo entre el inicio y el cierre del período.

Convertí estas cifras en indicadores de gestión

Una vez comprendida la estructura de los estados financieros, el siguiente paso es aplicar ratios de análisis para interpretarlos.

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